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Milagritos en las Esquinas

Iba caminando un domingo hacia la Condesa, dispuesto degustar un rico tlacoyo de requesón en  Parque España. Es un puesto familiar que vienen del estado cada fin de semana. Se colocan cerca de la iglesia y conviven junto con otros ambulantes bendiciendo a todo aquel que pasa por allá con sus ricos alimentos y artículos. Entre ellos también una mamá con sus hijos que venden obleas y flores.

De camino hacia allá, me encuentro un monedero tirado en el suelo que para mi sorpresa esconde 53 pesos exactos, un billete de 50 y tres monedas de un peso. Miro alrededor buscando al posible dueño/a pero no hay nadie a la vista. Quizás por ser domingo cayó esta bendición del cielo, asique me siento dichoso. Po qué no invertirlo en ricos tacos, me pregunto.

Al llegar al puesto familiar, pido mi orden y mientras espero, converso con un chico cuyo perro me asombra por su color saludable de piel. Le pregunto qué le da de comer y con una sonrisa me contesta croquetas de salmón… Me cuenta que lo rescataron de la calle medio anémico y desnutrido…

Por el carácter cariñoso del perro y su historia deduzco que es un perro agradecido, y el dueño, con ojos claros brillosos, reafirma dichoso que así es y confiesa que la piel brillosa también es secreto de interminables caricias.

Llega mi orden y me dispongo a degustar tranquilamente. Pasa uno de los hijos de la mamá, que se ponen todos los fines de semana al lado de la iglesia. La cara y ojos de este niño siempre me han llamado la atención, desde la primera vez que vine a comer acá. Emanan pureza y nobleza. Como alguna otra vez, le sugiero que agarre una bebida Boeing que tanto le gusta y acordándome de la bendición encontrada en la calle, le doy el billete de 50 pesos para que pague con ello.

Al rato viene con la bebida en una mano y los 50  intactos en la otra.

Le pregunto qué pasó y me contesta que otro chico se adelantó a invitarlo. Curioso le pregunto quién fue y al señalarlo… era el chico del perro.

Qué padre pensé ! Pues ahora tienes otra chance, échate un taco le digo al niño y sonriente va a por ello.

Aquella situación me deja pensando pues el chico del perro nos da la espalda y por tanto no vió que le diese dinero al niño para seguir con esa cadena de “bienhaceres”… pero algo en el lugar se estaba moviendo energéticamente, pues después de estos dos actos, otra señora que también me daba la espalda le compra cuatro obleas… sensacional… cuanta maestría concentrada en simples actos. Y tan solo comenzando con 17 pesos que  un taco !

La sonrisa que esboza ese niño no tiene precio, su actitud es tal, que puede vender toda la cesta !!

No dejo de pensar en lo que ha pasado hace un rato. Ese niño se ha abierto agradecido a recibir y lo “poco” que le ha llegado se ha multiplicado por tres. Y nosotros, tanto la señora, el chico del perro y yo hemos sido bendecidos con la gracia de su sonrisa… y todo por actos energéticos, más allá de lo físico y visual…qué más se puede pedir para un día soleado !

Es por esto que todo acto tiene un movimiento energético y este a su vez viaja a velocidades sorprendentes por toda la tierra, e incluso el universo! Imaginemos las posibilidades !

La magia siempre está dispuesta para quien quiera ver y actuar !  Y las ondas energéticas con sus intenciones nos golpean a actuar de una forma u otra !

Incluso un pequeño acto puede tocar un alma ! Una caricia, una sonrisa, un gesto amable, 10 pesos… qué más da, nunca es el dinero en sí, sino la intención y el acto detrás de este.

Tal como lo enseña la fábula de Buda y el mendigo, siempre tenemos algo bello que DAR.

Algunos llaman a estas acciones Bendiciones Asociadas, pues un acto hermoso tiene altas probabilidades de sumar en actos hermosos.

Acuérdate siempre de esto, por pequeño e insignificante que sea un gesto, se multiplicará, siendo bendecidos quien da y recibe, ya sea en México o en la China…  

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